Gracias por tu visita

Desde el rincón para reflexionar te pedimos tu apoyo, sólo te pedimos que nos ayudes con los anuncios para poder seguir adelante con nuestro trabajo y seguir creciendo.
Un solo clic en un anuncio nos ayuda mucho para seguir adelante.
Y si te gusta el contenido danos un Like

"Un pequeño esfuerzo equivale a un gran resultado"
Gracias por tu ayuda
siguenos en facebook

ME GUSTA

sábado, 10 de septiembre de 2016

Quien soy








Este vídeo tiene una reflexión que puede hacerte ver las cosas de otra manera.

https://vk.com/video228227310_456239017

martes, 16 de agosto de 2016

4 pasos para eliminar la dependencia emocional







4 pasos para eliminar la dependencia emocional

Eliminar la dependencia emocional es posible. Para ello es uno mismo el que debe tomar la decisión de cambiar para tener una mejor calidad de vida. Las personas que sufren de apego excesivo, no disfrutan de las relaciones, se enganchan en exceso y pierden su individualidad satisfactoria.

Hay más porcentaje de mujeres con este problema, aunque también hay hombres que lo sufren exactamente igual que cualquier mujer, con la desventaja de que les suele dar más vergüenza acudir a una consulta psicológica. Sienten que su hombría está en duda, cuando en realidad nada de eso tiene que ver, una autoestima baja puede acarrear este problema, independientemente del sexo de la persona.

1. Reconocer que hay un problema
Analiza. No solo existe la dependencia emocional en las relaciones de pareja, también se puede dar en amistades, compañeros, familia y personas del entorno. En general, es una situación que puede establecerse en cualquier ámbito.
A continuación, te ofrecemos un listado de situaciones y sentimientos para que evalúes si sufres este problema. Así, una persona con apego enfermizo o que tiene dependencia emocional se caracteriza por:

  • Su felicidad se centra en una sola persona, no disfruta de otra cosa que no sea estar con quien ama o aprecia.
  • Su alegría depende de cómo le tratan los demás y de lo que piensen de ella. Si se siente aceptada todo genial, pero como sienta que cae mal o que tienen mala opinión de ella, se esfuma la felicidad. Dependen en exceso de los demás para estar bien o mal.
  • Evitan a toda costa llevar la contraria para evitar enfrentamientos, le invade el temor a molestar o a ser rechazado.
  • Antepone el deseo de otros, al suyo propio, se siente como si no tuviera capacidad de decisión, su vida la manejan.
  • Solo se siente bien consigo mismo si se siente querido. Si no hay alguien a quien querer, se siente vacío, sin amor propio.
  • Le invade el miedo a menudo, miedo a perder a esa o esas personas que tanto ama o aprecia. Ese miedo le impide disfrutar como debería de las relaciones.
  • Cae fácilmente en los chantajes emocionales, no soportaría que por su culpa alguien se hiciera daño. Sacrifica su felicidad para dársela a otros.
  • Prefiere sufrir, antes que dejar a la persona a la que estás enganchado/a. No tienes la fortaleza de cortar un contacto porque tampoco siente que tiene la capacidad de salir adelante sin esa persona a la que quiere.
  • Necesitas al otro/a, sino la vida pierde total sentido.
  • El sentimiento de culpa está a menudo con ella. Siente que es el responsable de la felicidad de los demás, ya sea su pareja, familia, amistades, etc. Se siente con la obligación de contentar a los demás y si no lo hace se siente culpable.
  • Quiere tener el control de toda su vida, para tener la seguridad de que no le perderá. Se convierte en una especie de espía para seguir incluso las conversaciones que tiene con otras personas. Se obsesiona un poco con esa persona, deja de vivir su vida para seguir la del otro.
  • La persona está tanto en el centro de su vida, que sus amistades y demás pierden importancia para ella. Hay tendencia de aislamiento social, sólo le apetece estar con esa persona, y cuanto más tiempo diario mejor.
  • La relación genera ansiedad. La persona nunca está contenta porque quiere más, y sobre todo teme que la dejen, lo cual sería una catástrofe porque no se imagina la vida sin esa persona.


A cualquiera nos gustaría tener a alguien especial en nuestra vida, lo que diferencia a una persona no dependiente, es que cuando están solo/as pueden tener momentos de melancolía, pero eso no les detiene para seguir disfrutando de otras facetas de su vida. La persona con dependencia emocional necesita al otro para disfrutar.

En cambio la persona dependiente no puede estar sola, se deprime, su autoestima decae y no es capaz de disfrutar de la vida. Ha convertido la relación con el otro en una necesidad para creer sentirse bien…

2. Listado de cosas que perjudican y se hacen por amor o cariño

Una vez que ya has reconocido que tienes un problema y tienes el convencimiento de que quieres eliminar la dependencia emocional de tu vida, haz un listado de cosas que has llegado a hacer por alguien, que a ti te perjudicaban. Debes ser consciente de que una persona dependiente no se fija en su bienestar personal, prefiere contentar a la otra persona para no perderla.



Si quieres cambiar, lo primero que debes hacer es pensar en ti lo primero, que tu bienestar sea lo principal en tu vida.

¿Qué cosas tenía la otra persona que te perjudicaban?, ¿qué has hecho tú por el otro que a ti te hacía daño?, ¿has dejado de lado amistades, familia, actividades, estudios, desarrollo personal, etc..?, ¿te han tratado con el respeto que te mereces?, ¿Has hecho cosas que no están bien para no perderle?, ¿cómo ha sido tu estado emocional?, ¿sientes que has mendigado amor o afecto y has ido muy insistente detrás?

A parte de esta persona, ¿has tenido otras facetas en tu vida donde has disfrutado? Pueden ser aficiones, amistades, etc… ¿has aguantado muchas cosas negativas con tal de no perder a esa persona?

Es importante que hagas consciente el sufrimiento que has tenido por ser una persona dependiente. Piensa en todo lo negativo que te ha traído esa relación, de esta manera reforzarás tus ganas de cambiar y de eliminar la dependencia emocional.

3. Reforzar la autoestima para eliminar la dependencia emocional
El factor principal de cualquier dependencia es una autoestima baja. Hay muchas opciones para poder reforzarla, desde acudir a un profesional de la psicología hasta hacer biblioterapia. En cualquier biblioteca hay libros muy interesantes sobre la autoestima.

Haz como si tuvieras que estudiar para el colegio, infórmate todo lo que puedas sobre reforzar tu autoestima y lee los libros que te parezcan más interesantes. De todos siempre se saca algo nuevo e instructivo.


“La mayoría de miedos de ser rechazado descansan en el deseo de ser aprobados por otras personas. No bases tu autoestima en sus opiniones”

-Harvey Mackay-

4. Aprender a estar solo/a


La vida es más bonita con amor, pero éste llega sanamente cuando uno se siente bien consigo mismo. No podemos tener una relación sana si antes no nos hemos desarrollado como personas.

A todos nos gustaría tener una pareja ideal, personas a quien querer, etc… Pero una cosa es “necesitar” y otra muy diferente es “desear”. Cuando necesitas no funciona, porque si uno no se ama a sí mismo, tampoco podrá amar a los demás de una manera madura y sana.

Uno debe aprender a disfrutar de la vida sin pareja. Hay infinidad de cosas que hacer. Desarrolla tus habilidades, labra tu futuro, dedica tiempo a tus aficiones, haz amistades con gente buena, viaja, mira a tu alrededor para disfrutar de las pequeñas cosas, y sobre todo cuídate y ámate como te mereces.



La manipulación emocional invisible











La manipulación emocional invisible



Recordando un caso en el que me pidieron consejo, voy a hablar sobre la manipulación emocional invisible.

Todos conocemos formas de manipular, desde los chantajes, insultos, mal humor, etc.. Pero hay otro tipo de manipulación muy dañina, la cual es difícil de detectar en un principio, es una trampa en la que se va cayendo poco a poco…

El caso de…Llamémoslo Albert
El caso anónimo de un chico majo, inteligente, con una vida normal. Conoció a una chica estudiante de psicología. Él por aquel entonces estaba pasando por una etapa de soledad. Le quedaban pocas amistades, no le iba bien en el ámbito amoroso y tampoco tenía trabajo.

Estos factores hacen que las personas sean más vulnerables todavía a caer en las manipulaciones.

En esta chica encontró una especie de salida y apoyo incondicional. Sufrió una manipulación emocional invisible por parte de la amistad que hizo con, llamémosle Sandra, la cual tenía los conocimientos psicológicos para manipular a Albert.

No siempre las manipulaciones se hacen con mala intención, a veces, una carencia de alguien, puede hacer que necesite manipular a otro para recibir lo que necesita.

Sandra tenía problemas de depresión, por ello, quiso enganchar a Albert, para que la animara y le diera el cariño que necesitaba. Digamos que usó a Albert y lo enamoró, para así no perderlo y contar con alguien que estuviera siempre entregado a ayudarla y animarla.

Albert era un chico muy agradable, entregado, detallista y con gran capacidad empática. Todas esas virtudes querían ser captadas por Sandra, para ayudarla a salir del pozo depresivo en el que se encontraba.

Por lo que me contó, esta chica no hizo nada con mala intención, era buena persona, pero debido a su depresión necesitaba apoyarse en alguien incondicional a parte de su familia.

Técnicas que usó Sandra para ir enganchando poco a poco a Albert. La manipulación emocional invisible consta de 2 fases:

Primera fase: La captación
Lo primero que se hace es lucirse para que la otra persona inicie una pequeña admiración. Todo comienza con la fase de agradar, de tratar bien, de dar al máximo lo que la otra persona desea.

Quién no ha oído alguna vez la frase “Cuando éramos novios era todo maravilloso y justo al casarnos ya no es el mismo”.

Muchos manipulan en el noviazgo hasta que consiguen lo que quieren, después hacen el cambio de papeles del que hablaré después, porque ya sienten que tienen segura a la persona.

El manipulador sabe lo que la otra persona necesita y se lo da, a veces en exceso para que se enganche un poco a ese trato tan exageradamente agradable y atento.

Es una fase en la que el manipulador despliega todos sus encantos, se da a conocer y a veces, si se tiene la oportunidad, se posiciona en un puesto mayor al manipulado para ofrecer seguridad, amistad y apoyo incondicional. Todo con tal de ganarse la confianza y admiración del otro.







¿Qué hizo Sandra para captar a Albert? Lo primero lucirse dándose a conocer, enseñándole el buen trabajo psicológico que hacía en su vida diaria con amistades y conocidos. Le aportaba toda la información de las prácticas laborales que hacía, para posicionarse en un lugar más alto que él en cuanto a conocimientos mentales.

Aprovechó su profesión para estar más arriba y hacerle ver a Albert que al tener su amistad sería muy afortunado y podría consultarle cualquier cosa en cualquier momento.

Después lo siguiente sería conocer bien el mundo emocional de Albert y sobretodo sus puntos débiles y las carencias que tenía, para así ofrecerle justamente el apoyo que necesitaba.

Recibía continuamente halagos y gran refuerzo positivo, además el contacto era muy seguido, a diario, de esta manera lo que viviera en su vida cotidiana no tendría más peso que la relación amistosa contínua que tenía con ella.

Se le llama manipulación emocional invisible porque la manipulación no se percibe, ya que, inicialmente, todo en la relación es positivo.

La clave para detectarlo, estaría en los excesos. Alguien te puede apreciar, tener cariño, incluso admirarte, pero dentro de una normalidad. Cuando es en exceso debes preguntarte por qué te admiran tanto, si es por un intento de manipulación o porque la otra persona tiene una autoestima muy baja y te está idealizando.

En el proceso de manipulado, todo tendrá mayor incidencia si además la persona aprovecha una profesión (en el caso de que tenga una profesión que capte el interés y coincida en algo que le interesa y gusta a la persona manipulada).

Por ejemplo, una persona obesa es más fácil que se enamore de un nutricionista que le ofrezca ayuda, porque admirará esa profesión ya que necesita adelgazar.

Si tenemos una carencia que otro posee, acelerará la admiración y cariño. También una persona insegura que conozca a algún psicólogo y le ayude amistosamente gratuitamente, o por ejemplo, alguien que no goce de buena salud y se le den mal los deportes, seguro admirará a los deportistas fuertes y habilidosos.

Cuando sentimos que tenemos una carencia, admiramos a los que poseen lo que nos falta. Si alguien aprovecha esa habilidad de la que carece el otro y se ofrece a ayudar gratuitamente, acelerará el proceso de enamoramiento porque se posicionará en un escalón mayor desde donde adquirirá más poder emocional.

Segunda fase: Cambio de papeles
Una vez el manipulador ya ve que tiene la confianza total, el cariño, amor, enganche del otro, pasa a la siguiente fase de cambio de papeles. Si antes era el ayudador que daba apoyo y seguridad al otro, ahora pasará a ser la víctima.

Ya ha proyectado en el otro lo que justamente quería recibir, y como la otra persona ya le quiere, hará lo que sea por ayudarle. Una vez el cariño o amor está activado, el manipulador ya tiene las riendas.

¿Cómo aplicó Sandra el cambio de papeles? Al principio Sandra sólo contaba cosas positivas sobre su persona, sólo se lucía y se dedicaba a apoyar, admirar y halagar a Albert.

Pero después empezó a contar sus problemas y a hacerse la víctima de lo resentida que estaba su salud debido a su depresión. Albert, ya enamorado de ella, se volcó al 100% en ayudarla y animarla.

Una vez se produce el cambio de papeles, baja la atención, el cariño y apoyo que se recibía inicialmente. Ahora es la otra persona la que va detrás incondicionalmente.

Sandra convirtió a Albert en su paño de lágrimas, en el que la escuchaba y apoyaba todo lo que hiciera falta.
Normalmente la persona se da cuenta de que está metida en un problema, cuando siente que en la primera fase era muy feliz relacionándose con esa persona, pero al pasar a la segunda, todo es malestar y dolor.

El manipulador puede incluso ignorar a la persona para engancharla más, sabiendo que ya la tiene captada, aparece y desaparece a su antojo porque sabe que haga lo que haga ya tiene a la otra persona enganchada.

El manipulado se siente mal porque ya no recibe lo mismo que recibía al principio y puede incluso llegar a sentirse culpable por haber hecho algo inapropiado que lo ha estropeado todo.

No encuentra explicación a lo que sucede, no se da cuenta de que le han manipulado y ya no está en la primera fase que era la positiva.

Incluso se puede convertir en una dependencia emocional si la persona no se aleja del manipulador en cuanto siente que la relación ya le produce infelicidad y malestar.

Se suelen engañar a sí mismos creyendo que todo volverá a arreglarse, volviendo a la fase inicial, pero lo cierto es que lo único que puede conseguir la persona manipulada, es entrar en un círculo vicioso de intentos de arreglar las cosas, donde el otro no pone de su parte y ya no se comporta como al principio.

Escucha a tus emociones

Las emociones hablan por sí solas. Si tus emociones son negativas, es que la relación no es sana. Hay situaciones donde la razón no puede llegar porque no podemos meternos en la mente de otros para saber lo que piensan y por qué actúan de ciertas maneras.

Pero donde la razón no llega, siempre están tus emociones que serán las que nunca te engañen. Siempre que hay manipulaciones o relaciones insanas de cualquier tipo, la persona experimenta malestar y emociones negativas.

Muchos manipuladores intentan hacer sentir culpables a las víctimas, pero no hay que culparse nunca por nada, lo más importante es tu bienestar, y si sientes emociones negativas es por algo, conviene alejarse de la persona, ya sea una relación de amistad, pareja, etc..






jueves, 11 de agosto de 2016

Las 30 señales de que tu pareja puede estar maltratándote psicológicamente





Las 30 señales de que tu pareja puede estar maltratándote psicológicamente
La lista que les entrego acerca del comportamiento de la pareja es la siguiente:

1. ¿Controla el dinero que gastas? ¿tienes que pedirle el dinero a tu pareja? ¿pides permiso a la hora de comprar algo, ya sea para ti o para la casa?

2. ¿Te dice cómo tienes que vestirte? ¿si vas de alguna manera que no le gusta se enfada contigo por ello y decides cambiarte de ropa? ¿Hay prendas que ya no te pones porque sabes que a no le gusta que vayas así y vas a tener problemas por ello?

3. ¿Se enfada si inviertes más tiempo en tus amistades o familiares del que considera necesario?

4. ¿Mantienes relaciones sexuales aunque no te apetezcan porque si no se enfada?

5. Contabiliza las veces que haces cosas que no te apetecen o con las que no estás de acuerdo para evitar una discusión.

6. ¿Controla tu móvil y tus redes sociales?

7. ¿Tienes que informarle de tus horarios?

8. ¿Le quita importancia a tus logros personales o profesionales?

9. Cuando haces algo por tu pareja, ¿te lo agradece o te hace sentir que es tu obligación?

10. ¿Organiza tu tiempo libre? ¿Sientes que en los ratos de ocio tienes que consultarle en que invertir tu tiempo?

11. ¿Cuando tienes algún problema lo minimiza con comentarios del tipo: eso no es nada, te quejas de vicio, etc.?

12. ¿Cuando se ha dado una discusión, en la mayoría de las ocasiones cedes tú aún teniendo la razón porque podría pasarse días sin hablarte y haciéndote el vacío?

13. ¿Si tiene un problema fuera del ámbito de la pareja, te hace sentir responsable de ello?

14. ¿Te hace sentir que no sabrías seguir adelante si no estuvieras a su lado?

15. ¿Te sientes culpable cuando enfermas?

16. Si estáis en público, ¿temes decir lo que opinas por si acaso te trae consecuencias con tu pareja?

17. ¿Usa el chantaje emocional a menudo para lograr sus objetivos?

18. ¿Te recuerda una y mil veces los errores que has cometido?

19. ¿Has dejado de contar tus problemas de pareja a tu entorno porque sabes que si se enterase se enfadaría?

20. ¿Temes como decirle algunas cosas porque sabes que su reacción puede ser desproporcionada?

21. ¿Notas que cuando un mismo hecho lo realiza otra persona lo valora más positivamente que si eres tú quien lo realiza?

22. ¿Te sientes incómodo/a si te mira alguien del sexo opuesto por si acaso tu pareja se diera cuenta y pudiera ser motivo de otra discusión?

23. ¿Sientes que necesitas su aprobación en cada cosa que haces, o incluso piensas?

24. ¿La manera en la que se dirige a ti ha cambiado transformándose en imperativa?

25. ¿Sientes que no puedes ser tú mismo/a cuando estás con tu pareja?

26. Ligada a la anterior, ¿sientes que aún sin que esté, cuando quieres ser tú mismo/a piensas en que tal vez le moleste y dejas de hacer las cosas que querías?

27. ¿Te trata como si fuera tu padre/madre en lugar de tu pareja?

28. ¿Las decisiones importantes las toma sin tener en cuenta tu opinión?

29. ¿Te hace dudar de tus capacidades?

30. ¿Sientes miedo?

Consecuencias del maltrato emocional y psicológico

Una vez realizada la tarea, valoro en consulta con las víctimas las consecuencias de este maltrato, que suelen ser estas:


  • Malestar físico
  • Baja autoestima
  • Pérdida de relaciones sociales llevando en muchas ocasiones al aislamiento
  • Sensación de haber dejado de ser la persona que era
  • Estrés
  • Ansiedad
  • Estado de ánimo deprimido
  • Alteraciones de los patrones de sueño 
  • Problemas en la alimentación
  • Adicción a distintos tipos de sustancias (en las que cabe destacar las benzodiacepinas y el alcohol)
  • Dejadez y descuido en el aspecto físico
  • Irritabilidad
  • Apatía
  • Sentimientos de impotencia e inutilidad
  • Indecisión
  • Inseguridad
  • Dependencia emocional
  • Ataques de ira dirigidos a otras personas
  • Inapetencia sexual
  • Sentimientos de vergüenza y culpa
  • Sensación de debilidad
  • Dificultad en la toma de decisiones
  • Culpabilidad
  • Mecanismos de afrontamiento basados en la huida
  • Sentimientos de inferioridad



Tomando conciencia para poder abandonar las dinámicas de maltrato

El primer paso para hacer frente al maltrato psicológico es saber identificar sus señales, algo difícil ya que son dinámicas no se producen de un día para otro y son señales sutiles de las que apenas nos damos cuenta. 

La intención de este artículo es poder llegar a ser concientes de ello, y si nos sentimos identificados/as poder ser capaces de romper con la dependencia emocional que nos genera.




La envidia





¿Que es la envidia?
Es, sin duda, uno de los problemas emocionales más frecuentes, la envidia suele definirse como la tristeza por el bien ajeno; un sentimiento desagradable que se produce al percibir en otro algo que se desea y que dificulta el desarrollo del que lo sufre y sus relaciones con los demás.
Se mezclan emociones de naturaleza contradictoria, como por ejemplo, el deseo de tener lo que otro tiene, la admiración por lo que otro ha conseguido, el dolor por no tenerlo, la indignación por considerar injusta la diferencia que se observa o la incertidumbre por no entender a qué se deben las diferencias que producen la envidia.
La envidia se produce como consecuencia de dos tendencias que llevan al individuo a desear lo que no tiene y a compararse con los demás.
La naturaleza destructiva de la envidia, que permite diferenciarla de la envidia sana, se refleja en que la primera origina malestar emocional; sentimiento que en lugar de ayudarle a conseguir lo que envidia, se lo dificulta.
El envidioso es incapaz de ponerse en el lugar del envidiado, para poder comprender su situación, o de sentir empatía hacia él. ¿Qué significa sentir empatía hacia alguien? Significa sentir lo que siente el otro. Y es la base de la comprensión y de la solidaridad.



La envidia se produce casi siempre hacia personas muy cercanas (familiares, amigos, vecinos y frecuentemente entre compañeros de trabajo y/o profesión).
Entre los valores más envidiados suelen encontrarse el prestigio, el reconocimiento, el estatus ocupacional, el dinero, el poder o los símbolos y las posesiones materiales.
Para que en lugar de producirse envidia surja admiración, es necesario que las cualidades que se observan en el otro no representen una amenaza para la propia valoración.
En los ambientes en los que existe una fuerte tendencia a evaluar el rendimiento de forma individualista y competitiva hay más riesgo de suscitar envidia.
Cuando estamos enfermos envidiamos a los que rebosan salud, cuando nuestra pareja hace aguas nos fijamos en las que funcionan como el primer día y cuando padecemos problemas económicos envidiamos los que nadan en la abundancia. Y cuando envejecemos a los jóvenes y cuando estamos tristes a los que llevan la sonrisa...todas estas reacciones son fruto de la envidia.




Tenenos tendencia a valorar en los demás aquello que a nosotros nos falta, pero casi nunca nos ponemos a pensar en todo lo que tenemos.


Ser realistas y confeccionar mentalmente un cuadro-diagnóstico certero de nuestra situación puede ayudarnos a no convertirnos en víctimas del catatrofismo o de la euforia. El bienestar emocional consiste en el equilibrio al que conduce conocer y asumir con serenidad y buen humor lo que somos (y tenemos) y lo que aspiramos a ser (y tener). La envidia más perniciosa es la que sentimos del hermano, del amigo, del compañero de estudios o de trabajo, y del vecino de al lado. Y ello porque sabemos que quien tenemos cerca no es forzosamente más listo ni mejor profesional que nosotros, simplemente ha aprovechado mejor sus oportunidades. No se trata de ser conformistas y abandonar cualquier planteamiento ambicioso -un grado de ambición siempre es aconsejable para superarse a si mismo-, sino de ser consecuentes y elaborar una valoración global sobre lo que somos y lo que aspiramos a ser. Y todo ello no se debe hacer sobre la base de comparaciones con los/as demás, sino partiendo de nuestras propias percepciones, sentimientos y perspectivas de futuro.
Lo peor de la envidia es que se acompaña de una frustrante impresión de que la vida pasa sin vivirla, inmersa en la monotonía o en un devenir insatisfactorio carente de retos atractivos. Vemos a otras personas felices y ello acentúa la negativa percepción de nuestra vida y de nosotros mismos. Esa es la base de la envidia en las personas que no se sienten así. Es frecuente que esta disposición de ánimo nos conduzca a evitar los contactos sociales, nos acerque al fracaso y produzca esa inseguridad tan característica de la persona envisiosa que disfrazamos de apatía, conformismo y negatividad.La inteligencia emocional es en este caso imprescindible para acertar en el diagnóstico de nuestra situación en la vida y para dar con el paquete de medidas que nos ayude a superar el estadio de la envidia y a articular las estrategias que nos acerquen a las metas previstas. Mirar al exterior y compararnos con quienes admiramos o envidiamos puede ser un buen estímulo ("¿por qué yo no puedo hacerlo?") siempre que lo hagamos positivamente (no con un espíritu de simple emulación y constructivo) extrayendo del éxito ajeno conclusiones adaptables a nuestra manera de ser, nuestras capacidades y nuestras circunstancias personales.
El discurso del envidioso es repetitivo, monocorde y compulsivo respecto de lo que envidia y de con quién compite.Pendiente de lo que tienen los demás, evita reconocer lo que tiene y nada o poco hace para sacarle partido. Su vida no gira sobre su realidad, sino sobre lo que desea conseguir y , en definitiva, sobre lo que echa en falta. La insatisfacción, la frustración y la rabia, le dominan y hacen que su vida le resulte poco grata.




De modo que en esta competencia abierta, en la que uno ambiciona ser y tener lo que es y tiene el otro, es casi natural que el envidioso busque por todos los medios la caída de su rival, impulsado por esa creencia innata de que nadie es tan capaz y perfecto como uno mismo.
En la envidia todo vale: la ley de la selva y el sálvese quien pueda. Los envidiosos, para procurar la caída de su rival: difaman, insultan, acusan y, lo que es peor, cuando ya no les queda más argumentos para hablar en contra, transforman la mentira en verdad y la verdad la convierten en basura, pues los envidiosos suelen ser como las serpientes venenosas y las navajas de doble filo.

¿Tiene efectos secundarios la envidia?La envidia aguda puede crear ansiedad, trastornos del apetito y del sueño y diversas alteraciones. Incide también en la actitud hacia la vida, moldeando unas formas de estar en relación con los otros que van desde convertirse en eterna víctima hasta la adopción de una postura defensiva que se traduce en modos irónicos, altaneros, fríos y distantes e incluso de menosprecio hacia los demás.. Los afectados colocan al objeto de sus envidias en una posición de superioridad, a una distancia inalcanzable y sufren impotencia, desánimo y complejo de inferioridad, junto con sentimientos de rabia e ira, que le mantendrán dependiente de la persona con quien compiten. En ocasiones, la envidia no se manifiesta hacia personas de nuestro entorno ni siquiera hacia individuos concretos que conocemos por los medios de comunicación, sino hacia estereotipos creados por la publicidad, la moda, el cine, las series de TV... La estima social que merecen estos héroes de la ficción provoca la envidia de quienes no sienten poco valorados, que pierden su capacidad de análisis y de darse cuenta de que no envidian las virtudes o capacidades de ese modelo de persona sino el reconocimiento social y los honores que reciben.



La vanidad






La vanidad se caracteriza por comportamientos como la arrogancia (no hay nada detrás, mucha apariencia) y deseo de ser admirado por el alto concepto de los propios méritos, su vanidad es mayor que su inteligencia, se dice con frecuencia. 
Es más, los individuos vanidosos son a veces menos inteligentes. Son personas que se vanaglorian de lo que hacen, de lo que son, de la imagen que dan; manifiestan con frecuencia engreimiento, petulancia, pedantería. 
Las personas vanidosas, por lo general, lo que intentan es engrandecerse ellas mismas para poder tranquilizar esa inseguridad que es simplemente la confirmación de que no hay nada de cierto en esa publicidad gratuita que lanzan constantemente proclamando sus virtudes. 
La vanidad está presente en nuestras vidas por doquier.







25 - La zorra y el cuervo gritón





25 - La zorra y el cuervo gritón

Un cuervo robó a unos pastores un pedazo de carne y se retiró a un árbol. 

Lo vio una zorra, y deseando apoderarse de aquella carne empezó a halagar al cuervo, elogiando sus elegantes proporciones y su gran belleza, agregando además que no había encontrado a nadie mejor dotado que él para ser el rey de las aves, pero que lo afectaba el hecho de que no tuviera voz.

El cuervo, para demostrarle a la zorra que no le faltaba la voz, soltó la carne para lanzar con orgullo fuertes gritos.

La zorra, sin perder tiempo, rápidamente cogió la carne y le dijo:

-- Amigo cuervo, si además de vanidad tuvieras entendimiento, nada más te faltaría realmente para ser el rey de las aves.


Moraleja
Cuando te adulen, es cuando con más razón debes cuidar de tus bienes.







24 - La zorra y el cuervo hambriento





24 - La zorra y el cuervo hambriento


Un flaco y  hambriento cuervo se posó en una higuera, y viendo que los higos aún estaban verdes, se quedó en el sitio a esperar a que maduraran.

Vio una zorra al hambriento cuervo eternizado en la higuera, y le preguntó qué hacía. Una vez que lo supo, le dijo:

-- Haces muy mal perdiendo el tiempo confiado a una lejana esperanza; la esperanza se llena de bellas ilusiones, mas no de comida.


Moraleja
Si tienes una necesidad inmediata, de nada te servirá pensar satisfacerla con cosas inalcanzables.








23 - La zorra y el cangrejo del mar





23 - La zorra y el cangrejo del mar

Queriendo mantener su vida solitaria, pero un poco diferente a la ya acostumbrada, salió un cangrejo del mar y se fue a vivir a la playa.

Lo vio una zorra hambrienta, y como no encontraba nada mejor para comer, corrió hacia él y lo capturó. 

Entonces el cangrejo, ya listo para ser devorado exclamó:

-- ¡ Merezco todo esto, porque siendo yo animal del mar, he querido comportarme como si fuera de la
 tierra !


Moraleja
Si intentas entrar a terrenos desconocidos, toma primero las precauciones debidas, no vayas a ser derrotado por lo que no conoces.










22 - La zorra y el hombre labrador





22 - La zorra y el hombre labrador

Había un hombre que odiaba a una zorra porque le ocasionaba algunos daños ocasionalmente.

Después de mucho intentarlo, pudo al fin cogerla, y buscando vengarse de ella, le ató a la cola una mecha empapada en aceite y le prendió fuego.

Pero un dios llevó a la zorra a los campos que cultivaba aquel hombre.

Era la época en que ya se estaba listo para la recolección del producto y el labrador siguiendo a la raposa, contempló llorando, cómo al pasar ella por sus campos, se quemaba toda su producción.


Moraleja
Procura ser comprensivo e indulgente, pues siempre sucede que el mal que generamos, tarde o temprano se regresa en contra nuestra.








21 - La zorra y la careta vacía






21 - La zorra y la careta vacía


Entró un día una zorra en la casa de un actor, y después de revisar sus utensilios, encontró entre muchas otras cosas una máscara artísticamente trabajada.

La tomó entre sus patas, la observó y se dijo:

-- ¡ Hermosa cabeza ! Pero qué lástima que no tiene sesos.


Moraleja
No te llenes de apariencias vacías.
Llénate mejor siempre de buen juicio.




Publi